Datos personales

Nunca he confiado en nadie. Siendo escritor he hecho, en cierto sentido, al público mi confidente. Pero respecto a mi relación con el público debo, una vez más, hacer a la posteridad mi confidente. La misma gente que está ahí para reírse de uno no puede ser hecha el confidente (Diarios, 4 de noviembre de 1847).

jueves 15 de septiembre de 2011

inventiva (iii)


postergo al mundo, este mundo,
en sus enunciados;
descuido de mí, cuido de sí al cuidado,
y apilo los libros, la ropa, la desnudez ilegítima,
en desuso, ya leída e impoluta,
entre las irrompibles medias vulcanizadas de mujer;

o la invención del sujeto, ¿las letras sin sangre?,
que es otro invento que no prospera.

.

2 comentarios:

Inés dijo...

Realismo de Emma

Flaubert es culpable de su obra
Madame huele a perfume. Hay moda y lujo
en la casa de Chabrol
húerfana de madre –esta niña monótona-
empezó a soñar con libros prohibidos
de mundos mudos de amantes. La felicidad.


Emma persigue lo imposible
inventa aquel jardín de Normandía.
Ella toca su piano
(suena a un amor de Ilíada)
Una vez más Madame Bovary
espera a Rodolfo, o a León.
No es Eloísa ni una maestra de piano
pero aún se somete a Dionisio
oh! dicha soñada en la que él dormita.

Ahora;
baila en Vaubyessard
con el Vizconde
las sensualidades
en la que se beben varias copas
de un Vinagre que adelgaza su capricho:
desprecio por nada y por nadie…

Nicolás María Espert. dijo...

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