Datos personales

Nunca he confiado en nadie. Siendo escritor he hecho, en cierto sentido, al público mi confidente. Pero respecto a mi relación con el público debo, una vez más, hacer a la posteridad mi confidente. La misma gente que está ahí para reírse de uno no puede ser hecha el confidente (Diarios, 4 de noviembre de 1847).

viernes 23 de septiembre de 2011

antimelancòlica ii


Manos a la obra. Ciencia humana.

el Autodidacto.


ser-ahì, decir y cuidar las formas
para mirarte menos y mirarte toda,
descuidàndolas,
y mentir, siempre mentir,
para estar en lo cierto y lo incierto reìr,
-de nuevo el cuidado y- de nuevo reìr,
en el pasado y con sus estampas, reìr,
la saturaciòn del pensar y lo fantasmàtico,
el rostro, su desidia, sus penas,
y la inquietud que ahora nos gobierna,
ensombrecida,
por la tragedia que colèricos nos recuerda,
treinta y cuatro veces inconstantes,
flemàticos y sanguìneos,
tan modernos,
en el reloj y las balanzas,
en el afàn librezco por lo imperfecto,
en el desorden alfabètico del Sentido,
la dislexia acorde, lo contingente,
y el absurdo cotidiano de insistir,
de existir y seducir la existencia,
entre palabras, a las trompadas,
hasta nombrarte en la re-vuelta.

6 comentarios:

Felipe dijo...

una genialidad, querido

Nicolás María Espert. dijo...

Gracias por la lectura, Feli.
Un abrazo.

Alina dijo...

q hay con los acentos, né??

Nicolás María Espert. dijo...

¡Hola, Al! ¿Qué hay? Al principio me equivoqué, nomás, pero al darme cuenta también cambié el resto de las tildes. Es decir: no hay nada, sigo equivocado. Un beso.

Alina dijo...

mejor así... no hacerse el "profundo"
recién lo releí y me gusta mucho
bs!

Nicolás María Espert. dijo...

¡Ja! Eso también. Gracias, Al, y otro beso.